Cuando alguien quiere cuestionar a la gastronomía mexicana, emite la frívola aseveración de que consiste sólo en tacos (aunque la variedad de tacos y sus ingredientes sea incontable, son una mínima fracción de nuestra gastronomía y, desde luego, no son los platillos más complejos y elaborados).
Esta aseveración proviene de personas que no la conocen y no la han probado realmente, de quienes la confunden con la comida comercial Tex-mex, y de toda una serie de equívocos y huecos que sería tedioso enumerar. Por solo hablar de comida del mar, el nuestro es el país latinoamericano con más costas, por ejemplo.
Las razones por las que la cocina tradicional mexicana es patrimonio de la humanidad es que se ajusta a una serie de criterios culturales estrictos y documentables que establece la UNESCO, que van desde la forma de siembra, cosecha y preparación hasta el consumo en contextos comunitarios. Es destacable que el fallo se baso en la documentación del paradigma de la cocina michoacana, es decir, bastó con solo una de las 32 gastronomías del país, aunque se aclara que los ingredientes, procesos, preparaciones y prácticas culturales documentados son comunes a gran parte de México.
El fallo se dio en la 5a Sesión del Comité Intergubernamental para la Salvaguardia del Patrimonio Cultural Inmaterial, celebrada en Nairobi, Kenya, entre el 15 y el 19 de noviembre de 2010.
Proyecto de Decisión 5.COM 6.30
El Comité
1. Toma nota de que México ha propuesto la cocina tradicional mexicana -cultura comunitaria auténtica, ancestral y vigente, paradigma de Michoacán- para su inscripción en la Lista Representativa del Patrimonio Cultural Inmaterial de la Humanidad, descrita de la siguiente manera:
La cocina tradicional mexicana es un modelo cultural integral que comprende la agricultura, las prácticas rituales, las habilidades milenarias, las técnicas culinarias y las costumbres y modales comunitarios ancestrales.
Es posible gracias a la participación colectiva en toda la cadena alimentaria tradicional: desde la siembra y la cosecha hasta la preparación y el consumo. La base del sistema se basa en el maíz, los frijoles y el chile; métodos agrícolas singulares como las milpas (campos de maíz y otros cultivos que se cultivan en rotación) y las chinampas (islotes agrícolas artificiales en zonas lacustres); procesos de cocción como la nixtamalización (descascarado del maíz con cal, lo que aumenta su valor nutricional); y utensilios singulares como piedras de moler y morteros de piedra. Los ingredientes autóctonos como variedades de tomates, calabazas, aguacates, cacao y vainilla complementan los alimentos básicos. La cocina mexicana es elaborada y está cargada de símbolos, y las tortillas y los tamales, ambos hechos de maíz, forman parte integral de las ofrendas del Día de los Muertos. En el estado de Michoacán y en todo México se encuentran colectivos de cocineras y otras profesionales dedicadas a la agricultura y la cocina tradicional. Sus conocimientos y técnicas expresan la identidad comunitaria, refuerzan los vínculos sociales y construyen identidades locales, regionales y nacionales más sólidas. Esos esfuerzos en Michoacán también subrayan la importancia de la cocina tradicional como medio de desarrollo sostenible.
2. Decide que, a partir de la información proporcionada en el expediente de candidatura núm. 00400, cocina tradicional mexicana: cultura comunitaria auténtica, ancestral y vigente, el paradigma de Michoacán satisface los criterios para la inscripción en la Lista Representativa, como sigue:
R.1: La cocina tradicional mexicana es central para la identidad cultural de las comunidades que la practican y la transmiten de generación en generación;
R.2: Su inscripción en la Lista Representativa podría aumentar la visibilidad del patrimonio cultural inmaterial y promover el respeto por la diversidad cultural y la creatividad humana;
R.3: Las medidas de salvaguardia actuales y previstas incluyen consultas y proyectos de investigación, así como capacitación práctica, con el apoyo del Estado y de las comunidades interesadas;
R.4: Los practicantes participaron activamente en el proceso de candidatura y dieron su consentimiento libre, previo e informado;
R.5: La cocina tradicional mexicana está incluida en el Inventario del Patrimonio Cultural Inmaterial de México que lleva el Consejo Nacional para la Cultura y las Artes.
Dejo la liga al documento (vayan a la p. 41). https://ich.unesco.org/.../ITH-10-5.COM-CONF.202-6-EN.pdf
Sin ánimo de polémica, hay que señalar que, además del valor intrínseco de nuestra gastronomía, se han requerido los trabajos de documentación y gestión cultural, y los aportes de nuestras y nuestros cocineros tradicionales, especialistas en botánica, historia, antropología, biblioteconomía y toda una política cultural nacionalista que, con algunas altas y bajas, se ha mantenido desde la Revolución de 1910, con la recuperación de recetarios desde la época virreinal, y prácticas indígenas vivas. Esa comprobación y esa documentación son las tareas que aguardan a las naciones que busquen un reconocimiento similar.




